Radiofusión

Evolución Lógica

A WOMAN A MAN WALKED BY PJ HARVEY & JOHN PARISH


Para empezar, los hechos tal y como son: A WOMAN A MAN WALKED BY es el segundo álbum coescrito y realizado en común por Polly Jean Harvey y John Parish, 12 años después de “Dance Hall At Louse Point” lanzado en 1996. Fue grabado inicialmente en los hogares de Parish y Harvey - y posteriormente en un estudio en Bristol en donde fueron apoyados por contribuciones de otros tres músicos. Una parte del álbum es tranquilo, considerado y reflexivo; en otras, está al borde de lo desquiciado. El álbum es alternativamente travieso, muy serio, elegante y poético, y esta poseído por una energía brutal - es poco probable que se pueda escuchar un álbum tan repleto de brío creativo y de invención musical en este año.

Como ocurre con todos los discos que muestran los nombres de sus autores ya sea juntos o separados, este se basa en una premisa que pesa sobre todas las demás: la repetición y las fórmulas cómodas deben siempre ser evitadas. Aun cuando se pueden trazar líneas comunes entre este disco y “Dance Hall At Louse Point”, ha ocasiones en las que se puede asumir que se está escuchando el trabajo de personas diferentes.

“Eso es realmente importante para mí en todo que lo hago, y también para John”, dice Harvey. “John escribió algunas cosas que finalmente no utilizamos. Puede ser que me haya gustado, pero terminaban recordándome cosas que ya habíamos hecho antes. Asimismo, había un par de letras donde pensamos ‘No, eso ya lo hemos hecho’. Para mí, eso es lo más importante a tomar en cuenta con el material en el que estoy trabajando. Se vuelve muy natural para mí escribir un cierto tipo de canción. Fácilmente podría seguir haciendo la misma fórmula y a mucha gente probablemente le encantaría. Pero si hiciera eso empezaría a morir por dentro. Es algo que no puedo hacer”.

A WOMAN A MAN WALKED BY se inició en el verano de 2006, cuando Harvey estaba terminando de escribir las canciones que componen White Chalk. “Me tropecé con una pieza que ha estado flotando alrededor de unos cinco años atrás, con la cual aun no habíamos hecho nada y que se convirtió en ‘Black Hearted Love’ , dice. “Escribí la letra y nunca lo grabamos. Le dije a John ‘Esta canción es realmente fantástica. ¿Puedes escribir otras nueve canciones para que podamos hacer un álbum? Básicamente, así fue como sucedió”.

En su raíz, lo qué detona esta sociedad es bastante simple: cada uno trae talentos y cualidades al proceso creativo que si fueran trabajadas por sí mismas no tendrían la misma dinámica. Para definir las cosas en su nivel más básico, Polly canta y escribe las letras y John compone la música, toca la mayor parte de los instrumentos y está a cargo de los arreglos. Sin embargo, detrás de esta división del trabajo se encuentra una empatía real y una intuición compartida.

“Vocalmente, Polly es mucho más experta que yo. Esto me libera para escribir música mucho más extravagante, porque sé que ella es capaz de emparejarse”, John comenta. “Si tuviera que escribir algo para mi, tendría que ser mucho más simple, mucho más directo. Para mí, es un proceso de liberación, porque siento que puedo escribir sobre cualquier cosa, que puedo lanzarle a ella casi cualquier cosa, y se va a convertir en algo interesante”.

Polly: “Ambos tocamos e interpretamos con el mismo sentimiento, por lo que es completamente natural para mí sentir la música que él escribe. Pero John trae música que nunca podría crear, no tengo su experiencia en muchos instrumentos diferentes. Yo sola no podría llegar a un sonido tan intrincado. Uso un instrumento como una herramienta para cantar las canciones pero no puedo ir mucho más allá de eso. Mientras que la música que hace John esta tan llena de melodía y cambios rítmicos y todas esas cosas que es muy emocionante para mí ponerle letra. Me ayuda a encontrar diferentes formas de cantar y de juntar las palabras que no podría crear si me quedó a mi propia suerte”.

Detrás de la combinación de las palabras y de la música hay una fascinante combinación de accidentes y de diseño. En este disco, por ejemplo, la música de tres canciones - 16.15.14, The Chair y A Woman A Man Walked By – provienen de algunos títulos hechos por John, que provocó ya sea a la imaginación de Polly o les señaló hacia algunas letras ya escritas que accidentalmente habían sugerido temas similares.

“Como letrista, he cambiado mucho en los últimos años”, dice. “En estos días tiendo a trabajar en palabras muy separadas de la música. Me gusta hacer que funcionen en la página. Tengo libros y libros de letras terminadas y, con este disco, me gustaría escuchar la música y ver qué es lo que sugieren, y me gustaría saber hasta dónde podría llegar en mis letras y pensar ‘Oh, sí. Eso’ Pero John a veces viene con un título, lo cual fue realmente emocionante. Recibí una pieza de música que se llamaba 16.15.14, y de inmediato pensé ‘Estás en el jardín, jugar al escondite’. Mi mente va directo. Me encanta cuando eso sucede”.

Woman A Man Walked By probablemente es la canción más “extraña” del álbum: un gruñido Beefheart-esco que habla sobre un cómico grotesco - un “niño de mami” con “bolas de hígado de pollo”, que se siente con un entusiasmo casi pantomímico. “Esa canción es una enorme diversión para mí”, dice Polly. “Es muy divertida, y es genial para interpretar”.

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